14 jun. 2011

Mª Carmen Pinto Álvarez, pianista y docente

Carmen Pinto

        Mª Carmen Pinto Álvarez (Sevilla 18 de julio de 1960) comenzó sus estudios a los cinco años en una familia con antecedentes musicales. Es hija del saxofonista, pianista y compositor sevillano José Pinto, discípulo a su vez del insigne musicólogo Norberto Almandoz Mendizábal, fundador del Conservatorio de Sevilla.

        Realizó sus estudio en el Conservatorio Superior de Música de Sevilla bajo la tutela de prestigiosos profesionales de la docencia musical,  como América Martínez (guitarra),  Carlos Calamita y Ramón Coll (piano), Ignacio Otero, Luis Blanes, Mariano Pérez, José Mª Benavente, Luis Izquierdo, Juan Rodríguez Romero, Francisco García Nieto. Decidiendo dedicarse profesionalmente sólo al piano, fue seleccionada para participar en la Primera Tribuna de Jóvenes Intérpretes realizada en Sevilla por Juventudes Musicales. Realizó numerosos cursos de perfeccionamiento sobre interpretación pianística y  acompañamiento de cantantes, con grandes maestros de dichas disciplinas: Hans Graf, Vlado Perlemuter, o Miguel Zanetti ...

        Dedicada a la docencia del piano desde hace más de veinticinco años, es profesora titular de piano por oposición desde 1992.

        Dedicada a la función directiva durante más de siete años, fue Directora del Conservatorio de Utrera (Sevilla). En la actualidad es profesora titular de piano del Conservatorio Profesional Francisco Guerrero (Sevilla).

        Actúa habitualmente como solista, o como integrante de diversas formaciones de cámara (dúo con la soprano  Mª Dolores Segura, piano cuatro manos con distintos pianistas, y formaciones camerísticas diversas).

        Como docente y pianista trabaja desde hace años de forma pionera, estudiando obras creadas por compositoras y dando a conocer este desconocido repertorio a las/os alumnas/os.

        Es autora del blog http://repertoriocompositoraspiano.blogspot.com/, en él ofrece una selección didáctica  de dicho repertorio  para clave y piano.

Vídeo: Reflexión 1.2